Mientras el mundo sigue con horror la noticia del incendio de una cárcel en Honduras, una nueva tragedia causó víctimas mortales, esta vez en México.
Rancagua, 22/02/12.- Por lo menos 44 personas perdieron la vida en una pelea en la cárcel de Apodaca, en las afueras de Monterrey, capital del estado de Nuevo León, en el norte de México.
La cifra original era de 20 y después aumentó a 38.
Funcionarios de seguridad indicaron que miembros de carteles de narcotraficantes rivales se enfrentaron con piedras y armas caseras. Algunas víctimas fueron estranguladas.
Un vocero del gobierno de Nuevo León dijo que el incidente se produjo por la riña entre presos de diferentes bandas criminales.
Nuevo León, en la frontera con Estados Unidos, es uno de los territorios más disputados por los carteles de la droga, explicó el corresponsal de BBC Mundo en México, Ignacio de los Reyes.
Y en los últimos dos años ha sido escenario de una cruenta batalla entre el cartel de El Golfo y el grupo de Los Zetas.
Familliares de los presos trataron de entrar a la fuerza a la cárcel. Se dijo que algunos guardias estuvieron involucrados en la violencia.
El portavoz de seguridad de Nuevo León, Jorge Domene, atribuyó este incidente a dichos grupos, que se disputan brutalmente el control de las rutas del narcotráfico a EE.UU.
Un hecho tristemente común
No es la primera vez que se produce un motín mortal en este estado. Apenas en octubre, siete personas murieron cuando los internos de una parte de la prisión de Cadereyta se enfrentaron a los de otro pabellón.
Los hechos de este domingo en Apodaca se producen sólo unos días después de la tragedia en el penal de clicComayagua, en Honduras, donde 356 presos murieron en el peor incendio registrado en una cárcel en una década.
Esos hechos recordaron las precarias condiciones de las penitenciarías de Centroamérica.

