Este es un fenómeno creciente en nuestra sociedad, visibilizar las diferentes situaciones sociales existentes y olvidarlas. Por otro lado, nace la voz oficial que visualiza aquellas situaciones sociales que les interesa dar a conocer, y darles un carácter cómo "la gran solución", para todas aquellas que el gobierno considera las necesarias. Este fenómeno de visibilidad no viene de este gobierno, sino es una clara herencia de los gobiernos de la Concertación, que siempre aceptaron que el pueblo mapuche, tiene forma y códigos propios que deben ser reconocidos y aceptados, pero nunca fueron claramente reconocidos, y menos aceptados como tal, por nuestra institucionalidad.
El 14 de septiembre del 2007, la Asamblea General de Naciones Unidas aprobó por abrumadora mayoría, la "Declaración Universal de Derechos de los Pueblos Indígenas", que establece el derecho a la autodeterminación, al control de sus tierras, sus recursos naturales y a la preservación de la cultura y tradiciones de esas comunidades.
Nuestro país aprobó está Declaración y su aceptación sin ningún matiz de desaprobación. Además, la Declaración establece en forma clara y sin ambigüedad, el "derecho a la autonomía o autogobierno en los temas relacionados con sus asuntos internos y locales". También establece está Declaración que ningún indígena sea sujeto a un acto de "genocidio u otro acto de violencia".
Lamentablemente, las autoridades anteriores y las de ahora no han cumplido en nada en lo referente a respetar al pueblo mapuche, sus reivindicaciones, y dar espacio y flexibilidad para que las comunidades puedan desarrollar el acuerdo que establece la Declaración Universal de DerechosIndígenas donde el Estado,a sido incapaz en desarrollar acciones que aprueben su compromiso.
La rebeldía de algunas comunidades donde no han sido respetados sus derechos de tierra, y en cambio, son ocupadas por empresas madereras, termoeléctricas, son despojados y alejados de sus tierras ancestrales, el Estado ha provocado antes y ahora, que algunos miembros del pueblo mapuche en un acto de "visibilidad" de sus reivindicaciones, han cruzado el umbral del Estado de Derecho, provocando una serie de acciones en contra de empresas madereras, personas naturales, y quemas de establos, maquinas, etc., sin saldo de muertes o heridos de gravedad por los hechos antes mencionados. El Estado chileno asumiendo un rol Institucional en forma equivocada, establece para aquellos mapuches responsables de los delitos mencionados anteriormente, se les aplique la "Ley Antiterrorista".
La Ley Antiterrorista es aplicada cuando los actos violentos van dirigidos a reparticiones, oficinas, municipalidades, gobernaciones del Estado, y de ninguna manera, cuando esos actos van dirigidos a personas naturales o de alguna empresa. Los últimos gobiernos y el actual han sido muy mal asesorados en materias institucionales, perjudicando y acentuando peligrosamente el conflicto mapuche.
La huelga de hambre de los 32 mapuches cumple 52 peligros días, precisamente es llevado desde la cárcel hasta el hospital de Angól, el comunero Felipe Huenchullán Cayul, tras sufrir una fuerte descompensación de salud, los fuertes dolores y los calambres en todo el cuerpo, le provoco un estado grave, que derivó en una taquicardia. Existen algunos comuneros que han perdido 20 kilos de peso, su único alimento han sido algunos líquidos. La preocupación de todas las comunidades mapuches por sus hermanos en huelga de hambre, está causando una angustia generalizada, que puede generar sobre todo en los miembros más jóvenes de las comunidades, radicalizar más el conflicto.
El gobierno, el parlamento y los partidos políticos tienen en sus manos el término del conflicto con los mapuches, debe terminar en forma definitiva seguir enjuiciando a los mapuches presos por la Ley Antiterrorista, ellos en ningún momento están en contra de ser enjuiciados por la Ley Penal, además son conscientes de sus delitos con contra de la propiedad, por lo tanto, depende de las actuales autoridades, parlamentarios terminar con está grave injusticia hacia el pueblo mapuche. El Estado no ha cumplido en nada el compromiso efectuado el 14 de septiembre del 2007, con la Declaración de los Pueblos Indígenas, apoyar y entregar los canales vinculantes para que el pueblo mapuche y el Estado chileno podamos conseguir el desarrollo en conjunto, terminar la gran situación de extrema precariedad que la región de la Araucanía ha sostenido por décadas.
Debe terminar la militarización en las tierras de la Araucanía, la imposición de policías en caminos y lugares privados sólo altera la tranquilidad. Nuestra institucionalidad debe ser para todos, y no algunos se sirvan de ella para su propio beneficio. Desde que se radicalizó el conflicto, la policía a dado muerte a tres mapuches jóvenes, está situación de guerra no puede seguir continuando perjudicando a sectores muy vulnerables en las comunidades mapuches, donde la pobreza es aguda, la lejanía, la falta de oportunidades para jóvenes mapuches es signo que está actual situación debe terminar. La prosperidad, el acceso a la educación, y otras situaciones, sólo se consiguen si el Estado chileno es capaz de aceptar y darle continuidad a los compromisos adquiridos con el pueblo mapuche...
Patricio Escobar

