Por Washington Saldías González
Pichilemu, 30/08/10.- Corría el año 1990 y el 24 de Agosto –hace 20 años- mientras se inauguraba el Mall Plaza Vespucio, viajábamos raudos a Pichilemu. Era un viernes cuando alrededor de las 19:00 horas estábamos enfilando en el vehículo de uno de los ejecutivos de la Coca Cola que habíamos invitado en nombre del Club de Amigos del Surf a conocer el escenario natural donde se realizaría el Campeonato Internacional de Surf y Body Board.
Eran dos ejecutivos que habíamos conocido un par de días antes a través del destacado deportista Nicolás Recordón, quien nos acompañaba en el viaje.
El viaje tenía como objetivo convencerlos de que la organización del torneo internacional era seria y del escenario con las mejores olas para la práctica del surf.
Y que esa bebida debía estar presente como auspiciadores del torneo.
Para resumir, ambos ejecutivos –que no conocían Pichilemu- quedaron impresionados y se comprometieron a jugarse por un aporte.
A la semana siguiente dieron su respuesta definitiva: Auspiciarían a través de Sprite, dando un aporte monetario. Junto con lo anterior financiarían un afiche y folleto –aparte del oficial- diseñado por la agencia publicitaria que les llevaba su cuenta.
Y fue así como la primera versión del campeonato de surf tuvo dos afiches.
EL AFICHE Y EL MUNDIAL
Sin embargo, el afiche que fue la sensación, fue –sin duda- el oficial que diseñaron gratuitamente los jóvenes diseñadores Hernán Martínez y Ariel Toro, quienes invitaron a dos jóvenes viñamarinas como modelos para participar de las tomas. Cómo no recordarlas. Ellas eran: Livia (la morena) y Mariana (la enrulada rubia).
Para hacerlo resultó una verdadera odisea. Era pleno invierno, día nublado y helado. La idea era que posaran en trajes de surf, hacer tomas en el mar con tablas, pero era un crimen hacerlas entrar al mar. Así que se optó por hacer otras tomas, que resultaron tan atractivas más el diseño, que nadie quiso no tener uno.
Por supuesto que se distribuyeron a las ciudades en donde el surf estaba practicándose como en diferentes puntos estratégicos, medios de comunicación de la región y de la capital.
Como director del Club de Amigos del Surf de Pichilemu y encargado de Difusión y RR. PP. –junto a Hernán Martínez- ideamos una estrategia apenas salieron de imprenta los afiches.
En efecto, tomamos como seis de ellos y los mandamos a enmarcar en un llamativo marco con parpandú incluido. Y una vez listos, esperamos la edición del programa “La Gran Noche del Mundial”, que conducía –quién otro- sino el mismísimo Sergio Livingtone y la por aquella época la popular y no menos atractiva Pilar Cox. Pues a ella le enviamos un afiche enmarcado envuelto en papel de regalo y con una pequeña Tarjeta. El texto que redacté –y que de puño y letra escribí- ya lo olvidé, no obstante lo que interesa es que en aquella oportunidad llegamos al canal 7, en Bellavista, justo cuando estaban en una tanda comercial. Así que pedimos encarecidamente en que se lo entregaran urgentemente, junto con explicar a a productores del programa de qué se trataba; quienes agradecieron el obsequio y se comprometieron a entregar. Nos despedimos y tomamos un taxi y pedimos que raudo se dirigiera a Providencia con Thayer Ojeda.
Ahí en el departamento de la familia Martínez Morales, nos esperaba una hermana de Hernán y una amiga, quienes instruidas veían el mencionado programa para ver “el resultado” de la gestión.
Cuánta no sería nuestra sorpresa que Hernán –uno de los diseñadores del afiche- abre la puerta del departamento y su hermana Angélica nos dice: “Apúrense que están hablando del regalo …”
Claro, le estaban entregando el regalo a Pilar Cox, y ésta procedía a sacarle el papel. Mientras mostraba el afiche para todo Chile y el mundo … Pilar leía la tarjeta que leyó con una sonrisa en su rostro. Al tanto que el “Sapito” comentaba la belleza de las modelos del aviso y del campeonato de este nuevo deporte que irrumpía en Chile.
¡¡Todo un gol mundialero!!
La verdad que después de presenciar esos breves segundos de televisión, no dejamos de congratularnos por la idea y de lo increíble que había resultado, porque teníamos fe y esperanza en que el obsequio se lo entregarían a Pilar; pero nunca imaginamos que sería “ipso facto” y que fuera en pantalla e inmediatamente.
Advertidos los integrantes del Club de Amigos del Surf, en Pichilemu, todos estaban reunidos en un Café viendo las alternativas del programa de televisión y que podría haber una sorpresa.
Y, efectivamente, fue una sorpresa y estallaron en júbilo y alegría cuando la iniciativa se materializaba, saliendo la información a todo el territorio nacional en la señal de Televisión Nacional.
Pocas semanas después, hicimos lo mismo enviando el obsequio al programa del mismo canal y que conducía Antonio Vodanovic. Para ser franco no recuerdo exactamente si era “Sabor Latino” o “Sal y Pimienta” donde descollaba y brillaba la gloriosa humanidad de la no menos famosa “Marípepa” Nieto. No obstante, lo importante para quienes éramos integrantes del Club de Amigos del Surf de Pichilemu, es que nuevamente el afiche era mostrado a todo el país, principalmente.
La convocatoria a ese campeonato fue todo un éxito: Pese a la incredulidad de la comunidad pichilemina y principalmente a la de los comerciantes, aquel día 14 y siguientes días de Septiembre de 1990, Pichilemu se repletó de público. Fue tal la avalancha de turistas que llegaron previo a esas fiestas patrias que todo fue insuficiente en los restaurantes, hosterías y otros establecimientos, como panaderías.
EL CAMPEONATO
Y el desarrollo del campeonato contó con representantes de varios países y de más de un centenar de surfistas nacionales que no quisieron estar ausente de esta primera cita internacional. Sus nombres los tenemos por ahí. Y lógico, serán parte de la historia de este deporte. Y por qué no, del Museo del Surf que más temprano que tarde alguien concretará –al menos una Sección a este deporte acuático- cuando se construya o se habilite como tal.
Más de alguna idea dimos en ese sentido, mas, aún falta que los propios involucrados tengan la disposición, como la autoridad que lo encauce.
Por otra parte, los surfistas internacionales vinieron desde Argentina, Uruguay, Brasil, Estados Unidos, Perú, entre otros.
Quienes se hicieron de los títulos de campeón en surf y body board, fueron los brasileños “Roni” Ronaldo –cuyo verdadero nombre es Ronaldo Cézar da Rosa- y Alexander De Ponte, respectivamente.
El segundo campeonato internacional, el año 1991 –año de los cien años de la creación de la comuna pichilemina- fue para el deportista peruano Roberto Meza.
Bueno, sobre los ganadores de esos primeros campeonatos internacionales –del primero al quinto, organizados por el club de Amigos del Surf- ya hablaremos en otro artículo, como también de las demás actividades anexas a esos torneos y desde donde surgió la hasta hoy incombustible “Panchita” Merino, quien con solo 17 hermosas primaveras “la llevamos” junto a otras hermosas modelos que mostraron la línea de la exclusiva ropa deportiva Stussy y Mossimo que representaba en el país el empresario Ricardo Toro con su tienda Surfing, uno de los importantes auspiciadores del segundo torneo internacional, como lo fue –también- Mormaii, cuyo representante aún es Solari.


