Nacional, 28/08/10.- “Continuamos trabajando junto a ti”. Con esta frase, desplegada en un lienzo en plena Plaza Italia, jóvenes voluntarios y voluntarias de Cruz Roja Chilena renovaron su compromiso con la comunidad, al cumplirse los seis meses del terremoto del pasado 27 de febrero.
Durante este tiempo, la institución se ha mantenido en terreno, trabajando intensamente en la tarea de reconstrucción. Hasta la fecha más de 22 mil familias han recibido soluciones de alojamiento temporal y unas 750 familias han recibido materiales de construcción para reparar sus casas. Adicionalmente, 280 recibieron una tarjeta de débito no transferible para ser utilizadas para comprar materiales y herramientas de construcción por un monto de 180 mil pesos en cualquier ferretería de la red establecida por este programa. Este programa denominado Tarjeta RED (Reparación y Desarrollo), impulsado por Cruz Roja Chilena, permitirá apoyar a unas 8 mil 400 familias a reconstruir o reparar su hogares.
Mientras se extienda la etapa de reconstrucción, Cruz Roja Chilena (CRCh) continuará trabajando para proveer alojamiento y servicios de salud a los afectados e impulsará programas de recuperación y reducción de riesgos, en línea con su nuevo plan de acción que será extendido de 12 a 24 meses. En apoyo a la operación de CRCh, la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y la Media Luna Roja aumentará el monto de su llamamiento a 14,1 millones de francos Suizos (13,3 millones de dólares/10 millones de euros).
“Debemos hacer todo lo que podamos para evitar que las personas caigan en la pobreza; para asegurar que las familias tengan acceso a una vida digna y a servicios de salud en las regiones en que los hospitales han sido severamente dañados, hasta que estos puedan ser reparados o reconstruidos”, explicó Gustavo Ramírez, representante regional de la Federación Internacional. “Además, garantizar alojamiento temporal para las decenas de miles de personas damnificadas sigue siendo una prioridad, especialmente en las áreas rurales. Las temperaturas y vientos helados traídos por el frente frío que llegó con el invierno han significado nuevos retos, pero continuamos con nuestro trabajo de mejorar las condiciones de vida de las personas afectadas por el terremoto”.
El llamamiento de la Federación Internacional también financiará cuidados de salud para 10 mil familias a lo largo de dos años, servicios de salud preventivos para al menos 90 mil personas, y servicios de agua y saneamiento para hasta 10 mil personas. Alrededor de 2 mil 500 familias de las zonas más afectadas, entre las cuales hay pescadores, agricultores y trabajadores de empresas pequeñas, recibirán apoyo con semillas, fertilizantes, herramientas y subsidios, así como también con entrenamientos para ayudarlos a obtener un medio de subsistencia. A los pescadores de las áreas costeras donde impactó el tsunami se les proporcionarán botes.
Se están reforzando los programas de apoyo psicológico vital mediante el entrenamiento de más de 200 voluntarios de la CRCh, con el fin de ayudar a las personas a superar el shock de haber perdido a sus seres queridos, sus hogares y también sus medios de subsistencia. Aún se registran fuertes réplicas, aumentando el temor de las personas hacia los edificios y del trauma en general.
Además, Cruz Roja Chilena está entrenando a los miembros de sus equipos nacionales de respuesta en servicios médicos de emergencia, agua y sanidad, así como también en la promoción de la higiene. Los equipos serán asignados a trabajar en las diferentes filiales de la Cruz Roja a través de Chile, con enfoque en el norte del país, por donde pasa la falla, razón por la cual esta región es más vulnerable a un terremoto, según los sismólogos.
“Un objetivo esencial de la revisión del monto de la donación es el fortalecimiento de los programas de preparación ante desastres y de reducción de riesgos de la Cruz Roja Chilena en más de 30 comunidades. Todo esto en coordinación con el plan de respuesta nacional del Gobierno”, señaló Gustavo Ramírez. “Se está entrenando al personal y los voluntarios de la Cruz Roja en identificación de riesgos y en sistemas de alerta temprana, así como también se están instalando sistemas de comunicación más efectivos entre las operaciones y la oficina principal. Las mismas comunidades participarán en la identificación de riesgos en su entorno, en el diseño y el desarrollo de medidas para contrarrestar dichos riesgos y en la mitigación de las consecuencias humanitarias a causa de los desastres mediante talleres y simulacros constantes”.
TARJETA RED
Esta iniciativa representa una novedosa forma de trabajar con la comunidad. La Tarjeta RED permitirá mejorar la calidad de vida de las familias afectadas por el terremoto, al entregar 180 mil pesos para comprar materiales de ferretería y construcción, los que serán decididos por las propias familias afectadas.
Para mayor información contacte a:
Silvia Santander, Directora de Comunicaciones Cruz Roja Chilena

