Al menos
Rancagua, 26/03/10.- “La salud de los productores afortunadamente está bien. Hay problemas con algunas bodegas antiguas que cayeron, y están demoliendo otras viviendas porque ya no cumplen las condiciones para que la gente pueda estar en ellas”.
Así explicó la situación de
los pequeños productores vitícolas del Valle de Colchagua, el presidente de
Uno de los aspectos más
sensibles de la situación de los productores de esta organización, tiene que
ver con la falta de sistemas de riego, dado que producto de los movimientos
telúricos, “los canales se agrietaron o desmoronaron en sus bordes. Hay un
marco de agua que afecta directamente a cerca de
Orellana argumentó que lo más
complicado es lo relativo a las viviendas dañadas “de miembros de
En total se trata de un 80 por ciento “de nuestros socios que sufrieron la caída de las construcciones. Estamos batallando con eso y necesitamos una solución de aquí al mes de agosto”, aseguró Orellana.
Indicó que aún no existe una estimación del costo total de las pérdidas sufridas por los miembros de la organización, pero que el aporte de organismos como Indap y Corfo hará posible la reconstrucción de bodegas y la reposición de insumos.


