Por David Pérez Arce
Rancagua, 12/03/10.- Las estadísticas dan a conocer cuales son la cantidad de viviendas que han resultado con daños, cuales están con gravedad que podría decretarse su demolición y cuales son las que sencillamente cayeron tras el movimiento telúrico.
Las estadísticas dejan un tanto de lado aquellas familias que viven en cité y sub- arrendando piezas en casas del sector céntrico de la ciudad, los que por su construcción de adobes y ser demasiado antiguas, sufrieron demasiados daños. Estas familias no tienen casas, ante lo cual no se les puede entregar una, dado que no tienen terreno para poder ubicarlas, lo que plantea un nuevo desafío para las autoridades que deberán ir creando nuevos sectores poblacionales donde erradicar a este nuevo grupo de familias que son numerosas.

