Por David Pérez Arce
Rancagua, 10/03/10.- En la sesión del Concejo Municipal de Rancagua realizada en la tarde de ayer, se conoció el informe de los damnificados, necesidad de viviendas (mediaguas) que se requieren con urgencia para poder resolver las necesidades de quienes han sufrido con mayor rigor las inclemencias del terremoto del 27 de febrero.
El Alcalde Eduardo Soto, dio a conocer al concejo que se han destinado 100 millones de pesos, aproximadamente para resolver las necesidades más urgentes de la comuna.
Lo que llamó poderosamente la atención es la información que se dio a conocer mediante el cual se señala que el Hogar de Cristo tenía las mediaguas en 250 mil pesos cada una, pero al realizar un pedido por 100 mediaguas, de parte de la municipalidad hubo cosas que realmente llaman la atención.
Lo primero es que las mediaguas ya no valen 250 mil pesos cada una, sino que 470 mil pesos, un alza que nadie tenía contemplado y menos aún cuando la situación que tiene nuestro país en estos instantes es buscar rápidas soluciones para los damnificados.
Lo segundo es que deben cancelarse con antelación los pedidos y la municipalidad que solicitó 100 mediaguas ya canceló la suma de 49 millones de pesos al proveedor sin tener la certeza de cuando será la entrega de estas viviendas.
Si el lector se está preguntando quien es el empresario que está beneficiándose con estas ordenes de compra y la respuesta causará más de un asombro ya que se trata del Hogar de Cristo.



padre hurtado
padre hurtado, que estás merecidamente cerca de Dios, libranos de los curitas que a nombre tuyo y de tu magnífica obra estan saqueando el alma y los bolsillos vacíos de la gente que se empobreció y quedó sin casa, se hace necesaria tu presencia espiritual y detener a estos curitas del que fuera tu proyecto del hogar de cristo, por que es el hogar de la codicia, hace falta un jesús que eche a estos asquerosos y satánicos mercaderes, y si no los curitas y usufructuadores, tendrán su merecido kármico por redoblar la cifra a los pobres, da asco, y ellos a corto andar producirán asco, mal negocio para nuestra iglesia que necesita su presencia más que nunca hoy.