Por David Pérez Arce
Rancagua, 28/02/10.- Tal vez no asistido el numero de fieles que acostumbra tener la iglesia Catedral, los días domingo en su misa de las 11:00 de la mañana, pero la de hoy fue realmente una misa fuera de lo común, pues como consecuencia de los daños sufridos en
“Decir que este terremoto es un castigo de Dios, es una blasfemia”, señaló el Obispo agregando que esta es una situación propia de la naturaleza, porque Dios no castiga.
En su Homilía dijo los daños que han sufrido gran parte de las iglesias y parroquias de la región y que la tarea será de todos los fieles, de ayudar a su reconstrucción, tarea que deberá iniciarse a constar de este instante.
Las misas de la iglesia San Francisco, fueron derribadas a la capilla del colegio de los Hermanos Maristas.
Los daños en los templos
En lugares como San Vicente de Tagua-Tagua, Guacarhue y Santa Rosa de Pelequén, los daños son totales, lo que demandará una reconstrucción de estos templos.

