
Por Juan Cornejo Acuña
San Fernando, 08/02/10.- Nuevamente abriremos los libros de la historia de F.F.C.C. del E., para inmortalizar un hecho que hasta este momento no tiene precedentes y que esperamos que los lectores de este relato se enorgullezcan aún más de la vida cotidiana de los trabajadores de la empresa ferroviaria que harta prosperidad generó en la larga y delgada capa de tierra denominada Chile.
Pues
bien, este relato surge en uno de los ramales más antiguos de la red
ferroviaria del país, específicamente el que conduce al balneario de Pichilemu,
haciendo hincapié en que recientemente se cumplió un año más de la inauguración
del trazado completo, hecho acaecido un martes 5 de Enero de 1926 y que en la
actualidad se encuentra en parte operativo gracias al Tren del Vino, no
obstante desde
Pero sigamos, acontecía de vez en cuando algo digno de comentar y esto va relacionado a la era del vapor. Especialmente a la locomotora tipo 57 Nº 518 y a su maquinista, sin embargo nos tomaremos la modestia de afirmar que esta locomotora junto a sus hermanas, las número 515 – 517 – 520 – 522 y a las tipo 58 Nº 550 – 551- 552-553-554-555, realizaban el recorrido desde San Fernando a Pichilemu y también al ramal Las Cabras, todo esto antes de la llegada de la era Diesel.
Empero,
a diferencia de las demás locomotoras, la número “
La
primera y a la cual liga de forma directa a la “
Lo segundo y lo cual conecta al maquinista, es lo relacionado a las paradas de estación en estación que gestaba este hombre en su tarea de guiar el tren hacia su destino.
Como todos los ferroviarios recordarán: los maquinistas y ayudantes, llevaban consigo su colación, dígase la vianda. El amigo Contreras aparte su vianda, iba acompañado de su fiel acordeón, la que en cada parada o detención que debía realizar en los minutos en que subían o bajaban los pasajeros, la tomaba y no perdía la ocasión de tocar su acordeón y junto con esto comenzaba a pulsar las notas que hacía disfrutar esos pequeños lapsus de tiempo de espera.
Ahora
sólo las melodías son recordadas por la locomotora “
Para
finalizar, hemos compartido este relato, como una forma de evidenciar todavía
más parte de la historia de una locomotora, que según nuestros datos, se
encuentra hoy en día en Carahue y que a pesar de ya no encontrarse operativa,
todavía existe una hermana,

