
¿Quién no tiene una buena amiga en esta vida? Yo espero que todas… yo tengo una que me aceptaba que yo fuera de esas amigas medio mandonas que les gusta pasarse los recreos y ratos libres formando el “típico” club y con cuadernos y carpetas poniendo nombre al club, pasando lista y organizando puras tonterillas…
Crecimos y en el camino seguimos siendo amigas por varios años más y aunque al salir del colegio nos separamos nos vimos unas cuantas veces más… después de eso pasaron 20 años sin vernos y nos reencontramos… fue un encuentro que se gestó gracias mi hermana (otra gran amiga).
No dedicaré más líneas a una sola persona de aquí en adelante, ahora incorporaré a varias más que se fueron sumando en el camino.
Fui criada a la antigua, con una madre bastante estricta y rigurosa que me enseñó a ser buena hija, buena amiga, buena hermana, buena esposa, etc (tarea muy difícil) una madre tremendamente amorosa y dedicada a su oficio de “madre” en primer, segundo y tercer lugar.
En el camino quedaron las peleas de niña con mi hermana, la formación de clubes y muchos sueños también… pero en el camino también tiré muchas semillas y ellas germinaron… fui una hija obediente y pude ser una amiga de mi madre cuando crecí, somos grandes amigas con mi hermana y el otro día mi sobrina me llamó a solas para pedirme un consejo de amor (¡eso ya es mucho¡), en este camino he recolectado varias flores llamadas amigas, de distintos colores y de diferente cantidad de pétalos cada una, pero como yo soy una mujer que le gustan las flores silvestres este ramillete que tengo es el más preciado… hay en medio de todos una florecita que es casi una rosa ya, ella es mi hija…
Hay unas amigas que me enseñaron a ser más fuerte, otras que me pidieron que las fortaleciera, unas me pidieron que las escuchara y otras muchas me escucharon y lo siguen haciendo… unas que me han sacado del pozo más profundo aunque esto implicase enlodarse enteras para lograrlo, ha estas flores de amigas les pondré de esa laca para secar y dejarlas como arreglo floral permanente y aunque las mujeres no tenemos edad entre amigas, nosotras siempre nos encontramos lindas entre nosotras y nos queremos mucho, también somos capaces de decirnos cosas duras para hacernos poner los pies sobre la tierra.
En el camino me encontré con flores que me regalaron su hermosura, aroma y fineza, me enseñaron como cuidarlas y cultivarlas también… tengo unas que recolecté que son muy escasas, como lo es mi hermana, esas me regalaron con su brillo un verdadero espejo para poder mirarme y aprender a quererme tal y cual soy…
El año pasado se me murió una, una de las más queridas flores que recolecté en mi caminar, mi madre y hoy me encuentro huérfana para celebrar el día de la madre, la extraño muchísimo, le he ido a dejar unas pocas flores al cementerio como muestra de cariño … pero la verdad es que tengo bien claro que los cariños se dan en vida, tal cual ella me lo enseñó y el día de la madre siempre le quedó chico a la mía que ya no está… ¿entonces que hago este domingo? Fácil, tengo papá todavía, entonces se invierte y celebro con lo que tengo (entre celebro y cerebro hay bien poca diferencia) …
Tengo una gran amiga que me hizo maestra, ella sabe de que, y me invitó renacer, ella le dice rebirthing, yo le doy las gracias porque descubrí que tuve la suerte que desde que mis padres me engendraron, primero los dos estaban felices, segundo, mi padre fue un compañero y todo un “príncipe azul” para hacerle compañía a esta mujer que me prestó su útero, que fue mi gran cuna, y le dedicó todo su amor los más de 9 meses que demoré en ocupar tan magnifico lecho … como dicen los apasionados futboleros, ¿cómo no te voy a querer? … simple y sencillamente amé a mi madre pero el que sigue en mi florero es mi padre… entonces feliz día padre hasta que Dios nos quiera juntos…
Paulirri

